El impacto del apoyo de AMICAM: así ha mejorado la urgencia pediátrica meses después de su remodelación
La modernización de los espacios de urgencia pediátrica está generando impactos concretos en la atención de niños, niñas y adolescentes, así como en las condiciones de trabajo de los equipos clínicos. Así lo destaca Pamela Cifuentes, jefa SR y supervisora de Urgencias, quien valora la remodelación de la unidad, financiada por AMICAM.
Según explica, el proceso no estuvo exento de ajustes y reorganizaciones. “Probamos un modelo nuevo, distinto, y si bien el plan de trabajo fue cambiando en el camino, ha funcionado bastante bien”, señala. Uno de los avances más relevantes ha sido la incorporación de nuevo equipamiento crítico, como el reanimador, que permitió pasar de un solo cupo a dos espacios simultáneos para la atención de niños en situación grave. “Hoy podemos atender a dos niños al mismo tiempo, algo que antes no era posible”, enfatiza.
Un entorno más humano y adecuado para la atención infantil
El cambio en la infraestructura no solo ha mejorado la capacidad resolutiva, sino también el ambiente de atención. Pamela Cifuentes destaca que la percepción de las familias ha sido muy positiva. “Los papás valoran mucho el cambio de ambiente: es más cómodo, más tranquilo y pensado para los niños”, comenta.
En la misma línea, los equipos de salud también han visto mejoras significativas en sus condiciones laborales. La nueva infraestructura incorpora climatización, algo que antes no existía y que hoy resulta clave, especialmente en los meses de mayor calor. “Los funcionarios lo agradecen mucho. Son cambios que parecen pequeños, pero que hacen una gran diferencia en el día a día”, explica.
Otro avance relevante ha sido la habilitación de boxes diferenciados para niños y adolescentes inmunodeprimidos, lo que permite una atención más segura y acorde a sus necesidades clínicas, reduciendo riesgos y mejorando la calidad del cuidado.
Nuevos desafíos: salud mental y aumento de hospitalizaciones
Pese a los avances, el escenario sanitario sigue siendo desafiante. La supervisora de Urgencias advierte un aumento sostenido de hospitalizaciones, especialmente asociadas a salud mental infantil y adolescente. “Tenemos muchos niños hospitalizados día a día que no cuentan con cama para subir a servicio, en su mayoría por patologías de salud mental, lo que nos ha obligado a adaptar otros espacios dentro de la urgencia”, explica.
A ello se sumó, durante el segundo semestre del 2025, un fuerte aumento de casos de influenza. Si bien la vacunación contra el virus respiratorio sincicial (VRS) redujo de manera significativa las hospitalizaciones por enfermedades respiratorias en invierno, en octubre se registró un peak de influenza que elevó la demanda asistencial. “Se juntaron ambos fenómenos y tuvimos incluso más consultas que en plena campaña de invierno”, detalla.
Un apoyo clave para enfrentar un escenario complejo
En este contexto, el respaldo de AMICAM ha sido fundamental. Pamela Cifuentes recuerda que todo comenzó con un proyecto pequeño, enfocado en el cambio de un reanimador, y que terminó transformándose en una renovación integral de la urgencia. “Fue una luz en un momento muy necesario. Hoy tenemos una infraestructura completamente distinta, y eso se nota”, afirma.
El balance es claro: la nueva urgencia representa un cambio radical y positivo, tanto para los pacientes y sus familias como para los equipos clínicos. “Lo agradecen los padres, lo agradecen los funcionarios. Es un apoyo que realmente marca la diferencia”, concluye.
Este tipo de iniciativas refuerza la importancia de la colaboración de AMICAM para avanzar hacia una atención pediátrica más digna, especialmente en un escenario sanitario cada vez más complejo.